Máxima la coronación

16 de abril de 2013

Máxima, la “reina argentina”

Máxima Zorreguieta, la argentina futura reina de Holanda, conquistó el corazón de los holandeses con su amplia sonrisa y su dominio del idioma, a pesar del oscuro pasado de su padre durante la dictadura militar […]

Máxima Zorreguieta, la argentina futura reina de Holanda, conquistó el corazón de los holandeses con su amplia sonrisa y su dominio del idioma, a pesar del oscuro pasado de su padre durante la dictadura militar en Argentina.

Los holandeses conocieron a Máxima Zorreguieta en marzo de 2001 cuando el príncipe anunció su compromiso en la televisión tras un romance de cuento de hadas. La fastuosa boda, el 2 de febrero de 2002, se vio ensombrecida sin embargo por la controversia en torno al padre de la novia, Jorge Zorreguieta, ministro de Agricultura durante la dictadura militar argentina (1976-1983), que dejó 30.000 desaparecidos según organizaciones de derechos humanos.

En el reino de lo políticamente correcto, la clase política holandesa no toleró la presencia de Jorge Zorreguieta, exmnistro del dictador Jorge Videla. Así, el padre de Máxima no asistió a la boda de su hija en Amsterdam y, en solidaridad, la madre de la princesa tampoco lo hizo.

Máxima nunca ocultó que lo que se le imponía le entristeció, pero aseguró estar “lista” para aceptar la decisión. Durante la ceremonia, las cámaras de televisión mostraron sus lágrimas cuando se escucharon los acordes del tango favorito de su padre, “Adiós Nonino”.

Lamento que haya hecho lo mejor que pudo en un mal régimen. Tenía las mejores intenciones“, dijo Máxima en una entrevista antes de su boda.

El gobierno de Holanda incluso encargó al historiador Michiel Baud que investigara el actuar de Zorreguieta durante la dictadura. Baud concluyó que Zorreguieta debía saber algo sobre las torturas y las miles de desapariciones, pero dijo estar casi seguro de que el exministro no estuvo personalmente involucrado.

El padre de Máxima fue acusado de repetidas ocasiones de estar implicado en algunas desapariciones y continúa bajo investigación pero de momento no se presentaron cargos en su contra.

Medios holandeses informaron poco después del anuncio de la abdicación de la reina Beatriz, que tuvo lugar el mismo día en que el padre de Máxima cumplía 85 años, que la familia de la princesa no asistirá a la coronación de la pareja real el 30 de abril.

Con su encanto y su sonrisa, Máxima se ganó rápidamente la confianza de los holandeses. Aprendió el idioma y descubrió su cultura, incluso nadó en un canal de Amsterdam por una causa caritativa.

La futura reina, que según los medios de comunicación estadounidenses y británicos tiene una semejanza con la estrella pop Britney Spears, dedica tiempo a proyectos de desarrollo, apoya iniciativas de microcrédito en países en desarrollo y la emancipación de las mujeres inmigrantes.

Según las encuestas, Máxima es el miembro más popular de la Casa de Orange, incluso más que la muy admirada reina Beatriz, y mucho más que su marido Guillermo-Alejandro, cuya reputación de Casanova en su juventud quedó sepultada tras la boda. Pero a pesar de su imagen amable y cercana a la gente, la princesa, muy querida por los holandeses, también provoca controversias.

En 2007, al hacer comentarios sobre la identidad holandesa, Máxima dijo que “el holandés no existe, al igual que el argentino”. Sus palabras le valieron muchas críticas, en especial con respecto al problema de la integración de los inmigrantes.

Máxima nació el 17 de mayo de 1971 en Buenos Aires, ciudad donde creció y donde estudió en el colegio bilingüe Northlands. Se licenció en 1995 en Ciencias Económicas por la Universidad Católica de Argentina. Completó sus estudios con un máster en Boston, Estados Unidos.

Una vez finalizada su formación, se instaló en Nueva York, donde se incorporó a HSBC James Capel Inc, compañía en la que llegó a ser vicepresidenta de Ventas Institucionales de América Latina. Posteriormente trabajó en Dresdner Kleinworth Benson.

Una vez finalizada su formación, se instaló en Nueva York, donde se incorporó a HSBC James Capel Inc, compañía en la que llegó a ser vicepresidenta de Ventas Institucionales de América Latina. Posteriormente trabajó en Dresdner Kleinworth Benson.

La esposa del príncipe Guillermo fue en 1999 una ejecutiva de alta dirección en el Deutche Bank de Nueva York y posteriormente se trasladó a Bruselas para trabajar en la Oficina Representativa de esta entidad financiera donde permaneció hasta abril de 2001.

Desde su boda, la pareja vive en Wassenaar, un elegante suburbio de La Haya, ciudad sede del gobierno y donde vive y trabaja la reina Beatriz. La pareja tiene tres hijas: Catalina-Amalia, de 9 años y que se convertirá en la princesa de Orange, Alexia, de 7, y Ariane, de 5.

La gente es muy buena conmigo“, dijo Máxima en una entrevista en julio de 2009, dando gracias de que no la persigan los fotógrafos. “Es fantástico que pueda moverme libremente en Holanda y que pueda llevar a mis hijos a la escuela e ir de compras“, dijo sobre su vida en un país donde se espera que la realeza mantenga un delicado equilibrio entre la normalidad y el esplendor de la monarquía.